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En
Moquegua, la causa del conflicto fue la inadecuada distribución
del CANON MINERO, a partir de la arbitraria interpretación
del Ministerio de Energía y Minas que lo hizo de acuerdo
a la tierra removida y no al mineral noble producido.
Mientras que en Madre de Dios, las causas de la violencia inaudita,
fueron dos: la informalidad – casi al 100% - de
la pequeña minería del oro que abusa de
la población nativa y la falta de titulación
de predios, son casi un millón y medio de predios
que aún faltan titular a nivel nacional y un gran número
de estos se encuentran las zonas de selva, que provoca enfrentamientos
por la propiedad de las tierras entre nativos, inversionistas
mineros y madereros.
Dando la espalda a los conflictos anunciados.-
Estos conflictos que estallaron en las calles de Moquegua y Madre
de Dios, son la “punta del iceberg” de la lentitud
y desatención de los organismos del Estado para responder
a las demandas regionales concretas. Además reflejan las
escasas capacidades de comunicación del Ministerio de Energía
y Minas en particular, para dar a conocer el avance del cumplimiento
de los acuerdos y sus medidas de control sobre el manejo de los
recursos naturales.
Las autoridades del gobierno central, nunca respondieron a las
solicitudes y reclamos tanto de las organizaciones, como de las
instituciones e inclusive de las autoridades municipales y regionales.
Tampoco escucharon las propuestas de los espacios de concertación,
de la sociedad civil y de los especialistas que analizaron los
problemas.
Hace más de un año, los representantes de tres provincias
y sus respectivos distritos de Moquegua ya habían mostrado
las situaciones de inequidad del inadecuado cálculo del
canon, en comparación con la región de Tacna.
Es decir, el paro regional indefinido - convocado por el Frente
de Defensa de los Intereses de Moquegua - recogió el malestar
de la población y se convirtió en una peligrosa
válvula de escape de sus angustias en cuanto a la disminución
de sus ingresos económicos. Es muy simple, asegurar que
los causantes son grupos radicales y politizados de la oposición.
Continua.
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